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19 diciembre 2011 1 19 /12 /diciembre /2011 19:01

paseo-parqueSalir a dar un paseo al aire libre ayuda a mejorar la concentración, incluso cuando hace frío, según revelaba una investigación de la Universidad de Michigan publicada en Psychological Science. Según los autores, caminar por el campo o pasear por un parque, tanto si hace calor como si hace frío, aumenta la memoria y la atención mejoran en un 20 por ciento después de una hora de interacción con la naturaleza.


Los investigadores piensan que los resultados pueden tener repercusiones más amplias y ayudar a personas que padecen de fatiga mental. También se ha demostrado que interactuar con la naturaleza disminuye el tiempo de recuperación de pacientes de cáncer.

Las distracciones y el bullicio de las calles de la ciudad con personas cruzando las calles estimula a la gente, pero parece que consume atención y memoria, mientras que la naturaleza tiene un efecto calmante y regenerativo en las personas.

Los investigadores también probaron la teoría mostrando imágenes urbanas y de naturaleza y nuevamente los resultados fueron los mismos: cuando se mira fotografías de la naturaleza, la memoria y la atención mejoran en un 20 por ciento, pero no al mirar imágenes de las zonas urbanas.

 

 

Caminando proteges tu cerebro

Al andar se hace camino... y se mejora la memoria.Caminar un mínimo de 10 kilómetros a la semana protege la masa cerebral y al mismo tiempo ayuda aconservar la memoria en edades avanzadas, según un estudio publicado en la revista Neurology

“La masa cerebral se reduce en las etapas finales de la edad adulta, un hecho que deriva en problemas de memoria”, comenta Kirk I. Erickson, autor del estudio e investigador en la Universidad de Pittsburgh. “Nuestros resultados deberían fomentar ensayos bien diseñados de ejercicio físico en las personas adultas de avanzada edad como un enfoque prometedor para prevenir la demencia y la enfermedad de Alzheimer”, añade.

Los investigadores registraron los kilómetros que recorrían en una semana 299 personas sin demencia. Después de nueve años, los científicos realizaron escáneres cerebrales de los participantes para medir la masa cerebral. Cuatro años más tarde, se volvieron a realizar pruebas a los participantes para comprobar si habían desarrollado demencia o deterioro cognitivo. A raíz del estudio se concluyó que las personas que habían caminado unos 10 km como mínimo a la semana conservaban mayor volumen de materia gris que las que no habían llegado a caminar tanto. Y que quienes más ejercicio físico hicieron redujeron a la mitad el riesgo de desarrollar problemas de memoria.

 

 caminar-cerebro

 

Breve e intenso el ejercicio es mejor

gimnasio

Para cuidarnos ya no hace falta pasar largas horas en el gimnasio. Lo mejor contra la diabetes y las cardiopatías es el ejercicio breve e intenso durante sólo un par de minutos según una nueva investigación que publica la revista BMC Endocrine Disorders.

Según James Timmons, responsable del estudio, una rutina corta e intensa de ejercicio, por ejemplo 4 sprints de 30 segundos en una bicicleta estática repetidos tres veces a la semana, podría reducir dramáticamente el riesgo de desarrollar diabetes yenfermedades del corazón. El efecto se debe, asegura, a que este tipo de ejercicio tiene un efecto importante en la capacidad del organismo para procesar azúcar.

Para determinar el efecto de lo que Timmons llama “intervalos de entrenamiento de alta intensidad” (HIT) en los procesos metabólicos, el científico estudió a 16 hombres sedentarios que llevaron a cabo tres sesiones de ejercicio cada siete días durante dos semanas. Cada sesión consistía en hasta 4 sprints sobre la bicicleta. En cada aceleración los hombres debían ejercitarse lo más rápido posible durante los 30 segundos y tomar unos minutos de descanso absoluto entre cada aceleración. A las dos semanas, el científico afirma que detectó una mejora del 23% en las funciones de la insulina.

Aunque el estudio fue llevado a cabo con hombres jóvenes, el profesor Timmons cree que esta rutina podría beneficiar a gente de todas las edades y de ambos sexos.

“Mucha gente dice no tener tiempo de seguir las actuales recomendaciones para ejercitarse (al menos 20 minutos diarios)”, señala el científico. Ahora que ha demostrado que realizando ejercicios musculares intensos pero breves se mejora dramáticamente el metabolismo de la persona en sólo dos semanas lo tenemos mucho más fácil para cuidarnos.

 

 

Para evitar que tu cerebro se canse, haz ejercicio

carreraHacer ejercicio regularmente aumenta el número de mitocondrias, las organelas encargadas de suministrar energía a las células, tanto en las células musculares como en las neuronas del cerebro. Eso implica que practicar deporte reduce el cansancio mental, según revela un estudio de la Universidad de Carolina del Sur (EE UU).


Para demostrarlo, los investigadores trabajaron con dos grupos de ratones, uno cuyos integrantes corrían sobre una rueda inclinada seis días a la semana durante una hora y un segundo grupo sedentario. Tras 8 semanas, los investigadores analizaron el tejido muscular y cerebral de todos los roedores. Así comprobaron que los ratones que se habían ejercitado a diario tenían más mitocondrias tanto en los músculos como en el cerebro. Además, habían aumentado su resistencia, de manera que si antes tardaban 74 minutos en sentir fatiga tras el ejercicio podían permanecer corriendo durante 126 minutos antes de cansarse. Según los investigadores, que el cerebro se vuelva más resistente a la fatiga contribuye a aumentar el rendimiento físico. En otras palabras, el cuerpo y la mente se benefician y se cansan menos si practicamos ejercicio físico regularmente.

Por otra parte, los autores sospechan que aumentar el número de mitocondrias cerebrales podría ser beneficioso para combatir tanto las enfermedades psiquiátricas como las neurodegenerativas.

 

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16 diciembre 2011 5 16 /12 /diciembre /2011 13:32

Programas de Ejercicio Físico

 

¿Qué es la fuerza muscular?

Es la capacidad para producir la máxima tensión muscular.

¿Por qué es importante mejorar la fuerza muscular?

Es conveniente mejorarla porque esta cualidad física disminuye de manera importante a partir de los 20 - 30 años. Esta disminución es mucho más importante si no se hacen ejercicios de fuerza, y puede provocar que hacia los 75-85 años, la fuerza de piernas y de brazos sea tan pequeña que el anciano no pueda levantarse de un sillón o de la cama, con lo que ya no podrá valerse por sí mismo. El entrenamiento frecuente y adaptado de fuerza retrasa y previene esta disminución que se observa con el envejecimiento de las personas.

Por otro lado, los efectos del entrenamiento de fuerza sobre la prevención y el tratamiento de las enfermedades cardiovasculares ligadas al sedentarismo han sido menos estudiados que los efectos del entrenamiento de resistencia aeróbica; sin embargo, los resultados de varios estudios sugieren que el entrenamiento de fuerza se acompaña por ejemplo de una disminución de la cantidad de grasa del cuerpo y del riesgo de tener una diabetes de tipo II, así como de un menor riesgo de desarrollar una osteoporosis o sufrir dolores de espalda . 

¿Cuáles son los principales tipos de ejercicios de fuerza recomendados?

Los que estimulan músculos que intervienen en movimientos importantes de la vida diaria, como los músculos que intervienen en la extensión de las rodillas (para levantarse de la silla o de la cama), o los que extienden y flexionan los codos (para transportar objetos pesados), y los que previenen o retrasan la aparición de dolores de cuello y espalda.

Hay dos modos principales de hacer ejercicios de fuerza:

1. Los ejercicios sencillos que no necesitan utilizar materiales complicados, que utilizan como peso el propio cuerpo o se ayudan de objetos caseros de poco peso, como puede ser una caja de un litro de leche o de detergente. Este tipo de ejercicios es recomendable para las personas que no tienen tiempo o medios para ir a un gimnasio, y para las personas que tienen una baja condición física.

2. Los ejercicios que se realizan con las máquinas de musculación que están presenten en los gimnasios y que empiezan a estar presentes en las casas. Este tipo de ejercicios es más recomendable para las personas que tienen buena condición física.

Programas de Ejercicio Físico¿Cuáles son los principales tipos de ejercicios de fuerza recomendados?

Los que estimulan músculos que intervienen en movimientos importantes de la vida diaria, como los músculos que intervienen en la extensión de las rodillas (para levantarse de la silla o de la cama), o los que extienden y flexionan los codos (para transportar objetos pesados), y los que previenen o retrasan la aparición de dolores de cuello y espalda.

Hay dos modos principales de hacer ejercicios de fuerza:

1. Los ejercicios sencillos que no necesitan utilizar materiales complicados, que utilizan como peso el propio cuerpo o se ayudan de objetos caseros de poco peso, como puede ser una caja de un litro de leche o de detergente. Este tipo de ejercicios es recomendable para las personas que no tienen tiempo o medios para ir a un gimnasio, y para las personas que tienen una baja condición física.

2. Los ejercicios que se realizan con las máquinas de musculación que están presenten en los gimnasios y que empiezan a estar presentes en las casas. Este tipo de ejercicios es más recomendable para las personas que tienen buena condición física.


¿Cómo se define la intensidad de los ejercicios de fuerza?

Existen dos maneras de definir la intensidad de un ejercicio de fuerza:

1. La primera y más sencilla manera de definirla es teniendo en cuenta el número de repeticiones seguidas que podríamos hacer con ese ejercicio hasta agotarnos. Si, por ejemplo, un ejercicio determinado de fuerza lo podemos repetir 12 veces seguidas hasta agotarnos, la intensidad de ese ejercicio se define como una intensidad de 12RM (es capaz de hacer 12 repeticiones hasta agotarse). Si sólo podemos hacer 6 repeticiones hasta agotarnos, la intensidad de ese ejercicio se denominará 6RM, si sólo podemos hacer 3 repeticiones se denominará 3RM, y así sucesivamente. Para prescribir el entrenamiento de fuerza, si hacemos 6 repeticiones de un ejercicio que nos agotaría en 12, lo indicaremos de la siguiente manera: 6 reps x 12RM. Si hacemos 12 repeticiones de un ejercicio que nos agotaría en 20, lo indicaremos de la siguiente manera: 12reps x 20RM. Y así, sucesivamente. Por último, por lo general se recomienda no hacer todo el ejercicio seguido, sino que se divide el tiempo total del ejercicio en fracciones. A cada fracción en el lenguaje deportivo se le denomina "serie" . Por ejemplo, se puede prescribir un ejercicio de fuerza de una intensidad de 15RM, dividiéndolo en tres partes ("series") de igual número de repeticiones, separadas de un descanso de 3 minutos entre cada serie. En ese caso lo indicaremos de la siguiente manera: "3 series x 10reps x 15RM, (reposo: 3min). Es importante que retengamos este modo de prescribir el entrenamiento de fuerza, porque se utilizará más adelante en este capítulo cuando se describan de manera concreta los programas de entrenamiento.

2. La segunda manera de definir la intensidad del ejercicio de fuerza solamente se puede hacer con máquinas de musculación y consiste en medir, mediante ensayos sucesivos separados por un descanso de 2 a 3 minutos, el máximo peso que podemos levantar una sola vez. A ese peso que podemos levantar solamente una vez, se le denomina 1RM. Una vez que sabemos nuestro valor de 1RM de cada ejercicio, definiremos la intensidad del ejercicio en porcentaje de ese valor de 1RM. Si, por ejemplo, nuestro 1RM de un ejercicio es 100 Kg (podemos levantar 100 Kg una vez, pero no más) y hacemos 10 repeticiones seguidas de ese ejercicio con 60 Kg, que corresponde al 60% de 1RM (100), lo indicaremos de esa manera : 10reps x 60% de 1RM. Si, por ejemplo, nuestro 1RM de un ejercicio es 80 Kg (podemos levantar 80 Kg de una vez, pero no más) y hacemos 5 repeticiones seguidas de ese ejercicio con 60 Kg, que supone el 75% de 1RM (80),lo indicaremos de esa manera : 5reps x 75% de 1RM. Y así, sucesivamente. Si dividimos el número de repeticiones del ejercicio de fuerza en fracciones ("series"), las escribiremos del mismo modo a como lo hacemos cuando definimos la intensidad del ejercicio en función del número de repeticiones hasta el agotamiento. Por ejemplo, si se prescriben: "2 series x 15reps x 60% de 1RM (reposo: 2min)", quiere decir que hay que hacer dos series de 15 repeticiones con un peso que corresponde al 60% del peso que podemos levantar una sola vez (60% de 1RM), dejando 2 minutos de descanso entre las 2 series. Es importante que retengamos este modo de prescribir el entrenamiento de fuerza, porque se utilizará más adelante en este capítulo cuando se describan de manera concreta los programas de entrenamiento.

¿Cuál es la intensidad del ejercicio de fuerza muscular más adecuada en un programa de ejercicio moderado?

Programas de Ejercicio FísicoCuando se ha definido la intensidad del ejercicio de fuerza teniendo en cuenta el número de repeticiones seguidas que podríamos hacer con un ejercicio hasta agotarnos, para que la intensidad del ejercicio de fuerza se considere como moderada, el ejercicio de fuerza que hagamos nos debería permitir hacer más de 7 repeticiones (en personas enfermas, Ver asterisco de la página 81). Es decir, que la intensidad del ejercicio debería ser, como mínimo de 8RM. Si sólo podemos hacer menos de 8 repeticiones con ese ejercicio, querrá decir que la intensidad del ejercicio es excesiva y que debemos disminuir el peso o la dificultad del ejercicio si queremos que el ejercicio de fuerza sea de intensidad moderada. Y si podemos hacer más de 20 repeticiones seguidas (o, lo que es lo mismo, intensidad superior a 20RM) de ese ejercicio sin agotarnos, querrá decir que, probablemente, esa intensidad del ejercicio no es suficientemente alta para mejorar nuestra fuerza. En ese caso habrá que elegir un ejercicio de fuerza de más dificultad o tendremos que levantar más peso.

Cuando se ha definido la intensidad del ejercicio en función de un porcentaje del peso que podemos levantar solamente una vez (1RM), se considera como norma general que para una persona sana la intensidad o el peso a levantar deberá estar comprendido entre el 50% y el 80% de 1RM (en personas enfermas, Ver asterisco de la página 81). Es decir, que la intensidad del ejercicio debería ser, como máximo del 80% de 1RM. El Colegio Americano de Medicina del Deporte considera que si la intensidad del ejercicio es inferior al 50% de 1RM, esa intensidad no es suficientemente alta para mejorar nuestra fuerza.

¿Cuál es la mejor manera de definir la intensidad de un ejercicio de fuerza?

Es evidente que la mejor manera consiste en medir el máximo peso que podemos levantar una sola vez (1RM). Pero como este tipo de medida exige utilizar aparatos de musculación que no están al alcance de todo el mundo, cuando se prescriba más adelante los programas de entrenamiento de fuerza definiremos en primer lugar la intensidad del ejercicio de fuerza de la manera más sencilla; es decir, teniendo en cuenta el número de repeticiones seguidas que podríamos hacer con ese ejercicio hasta agotarnos (8RM, 12RM, 20RM, etc.).

¿Se puede explicar con un ejemplo con qué peso o con qué grado de dificultad es conveniente realizar ejercicio físico de fuerza de intensidad moderada para que se esté haciéndolo en la zona aconsejada, con mínimo riesgo para la salud?

Sí. Supongamos que después de conocer el peso que puede levantar una sola vez (1RM) en un ejercicio, se le dice a la persona que no es conveniente que haga ejercicio intenso o de competición y se le aconseja que los pesos que habría que levantar deben estar comprendidos entre 40 Kg y 64Kg, y que el valor de 1RM es de 80 Kg. Si, por cualquier motivo, reto o competición con los amigos, hace el ejercicio con 70 Kg, esa persona no estará realizando el ejercicio recomendado.

 

¿Por qué se llama zona aconsejada a la zona de pesos recomendados (en el ejemplo entre 40 y 64 Kg)?

Porque se ha visto que entrenándose a esas intensidades, una persona que comienza un programa de ejercicio físico puede aumentar de modo considerable sus valores de fuerza, con mínimo riesgo de sufrir una lesión articular o muscular.

¿Por qué se llama zona de riesgo a la zona de ejercicio intenso de fuerza?

Por los mismos tres motivos por los que se definía una zona de riesgo en los ejercicios de resistencia; recordemos:

1. Porque se considera que a esas intensidades, las personas a las que en la valoración previa se les recomienda que no deben hacer ejercicio físico intenso o de competición, tienen mayor riesgo de sufrir un accidente cardiovascular mientras están haciendo ejercicio físico,

2. Porque por entrenar a esa intensidad elevada no se va a conseguir una mejora mucho mayor de la fuerza y de los indicadores de salud, y

3. Porque entrenando de modo intenso, el riesgo de sufrir lesiones en las articulaciones o en los músculos es mayor que haciendo ejercicio de intensidad moderada

 

Programas de Ejercicio Físico

¿Por qué se llama zona de estímulo insuficiente a la intensidad superior de 20RM?

Porque se considera que cuando la intensidad del peso levantado es superior a una intensidad de 20RM o a una intensidad del 50% de 1RM, no se mejora, o se mejora muy poco la fuerza.

El valor del peso que hay que levantar en el ejemplo (entre 40 y 64 Kg), vale para todo el mundo?

No. Se trata tan sólo de un ejemplo, porque dependerá del tipo de ejercicio y de la fuerza que tenga cada persona. Como hemos dicho antes, para adaptar la intensidad adecuada a cada caso particular habrá dos modos de definirla: 1) O bien intentar conocer por aproximación y por ensayos sucesivos cuál es el peso o la dificultad del ejercicio de fuerza que nos permite hacer entre 8 repeticiones seguidas (8RM) y 20 repeticiones seguidas (20RM), y 2) O bien medir con máquinas de musculación el peso que podemos levantar una sola vez (1RM) en cada ejercicio. Como se ha señalado anteriormente, el valor más alto de peso que no es aconsejable sobrepasar para que el ejercicio de fuerza sea de intensidad moderada, se calcula multiplicando el valor máximo de 1RM observado durante el test de fuerza, por 0,80.

¿Por qué se considera que la competición es un ejercicio intenso? ¿No se puede hacer competición manteniendo unos valores de fuerza que no excedan los límites de seguridad aconsejados?

Como se señalaba al hablar de la resistencia aeróbica, la experiencia nos dice que es muy difícil controlar la fuerza en una competición como, por ejemplo, el judo, en la que habitualmente hay que desarrollar intensidades elevadas de fuerza. Por lo tanto, competir en las disciplinas que necesitan producir altas intensidades de fuerza se deberá considerar como un ejercicio de alta intensidad.

¿Puede uno conocer la intensidad del ejercicio de fuerza sin conocer el peso, en Kg, que está levantando?

Sí, si tenemos en cuenta uno de los modos de definir la intensidad del ejercicio de fuerza. Si, por ejemplo, una persona que está levantando un peso desconocido, es capaz de hacer 4 repeticiones seguidas y podría hacer otras 4 antes de agotarse, sabemos que la intensidad de ese ejercicio es de 8RM.

¿Es mejor hacer ejercicios de fuerza con máquinas de musculación o hacer ejercicios sin máquinas, utilizando solamente el propio peso o haciendo ejercicios caseros?

Se ha señalado anteriormente que hay dos tipos principales de ejercicios de fuerza: los ejercicios sencillos que no necesitan utilizar materiales complicados, que utilizan como peso el propio cuerpo o se ayudan con objetos caseros de poco peso, y los ejercicios que se realizan en las máquinas de musculación. En principio, los ejercicios más aconsejables son los que utilizan las máquinas de musculación, por las razones siguientes:

1. permiten comenzar con una resistencia pequeña y aumentarla progresivamente (por ejemplo: 1 Kg. o menos),

2. el diseño del equipamiento está realizado para proteger la espalda y reducir el riesgo de lesión,


3. están diseñados para evitar que los usuarios se agarren o traccionen y así evitan las tensiones musculares excesivas,

4. permiten que la resistencia se pueda mover en toda la amplitud del movimiento de la articulación,


5. en el caso de que haya personas que tienen molestias en una articulación, algunas máquinas permiten hacer el ejercicio de fuerza solamente en el rango de amplitud del movimiento que no produce dolor, y

6. en la mayoría de las ocasiones no se requiere que las personas practicantes tengan que equilibrar o controlar su propio cuerpo, tal y como sucede cuando se utilizan mancuernas u objetos caseros.

Sin embargo, el que no se tenga tiempo o medios para ir a un gimnasio no debe ser una excusa para no hacer ejercicios de fuerza, porque se pueden hacer ejercicios sencillos en casa, utilizando como peso el propio cuerpo u objetos caseros, como puede ser una caja de un litro de leche o una caja de detergente. Estos ejercicios alternativos serán eficaces para mejorar la fuerza siempre que supongan un esfuerzo superior a los esfuerzos de las actividades de la vida diaria.

¿Cuál es la duración más adecuada que deben tener los ejercicios de fuerza muscular?

Programas de Ejercicio FísicoLa duración del ejercicio de fuerza se suele expresar en función del número de repeticiones seguidas que se hace con un ejercicio y del número de veces que se repite esa secuencia (le hemos llamado "series"). Clásicamente, los programas de entrenamiento de fuerza recomendaban hacer 3 series de entre 6 y 12 repeticiones, dejando de 2 a 3 minutos de descanso entre serie y serie. Sin embargo, como consejo, se puede señalar que si nos recomiendan un programa de ejercicio de intensidad moderada, el número máximo de repeticiones que deberíamos realizar en cada serie, no debería ser superior al 75% del número máximo de repeticiones seguidas que podríamos hacer hasta el agotamiento, en una serie, con ese peso. Por ejemplo, si podemos hacer 12 repeticiones seguidas hasta el agotamiento (intensidad del ejercicio: 12RM), el número máximo de repeticiones que deberíamos hacer con ese peso, no debería ser superior a 9 (el 75% de 12). Si la intensidad del ejercicio fuese de 20 RM, el número máximo de repeticiones que deberíamos hacer con ese peso, no debería ser superior a 15 (el 75% de 20). Y así, sucesivamente.
En lo referente al número de series que se recomiendan, estudios recientes indican que en las personas poco entrenadas, la mejora que se obtiene en la fuerza tras varias semanas de entrenamiento es similar cuando se hacen tres series de cada ejercicio, que cuando se hacen 2 o una sola serie. Por lo tanto, en estas personas que comienzan a hacer ejercicio, parece más aconsejable prescribir tan sólo una o dos series, en vez de tres o más.

¿Cuánto tiempo de recuperación hay que dejar entre serie y serie de fuerza?

Se recomienda descansar de uno a dos minutos entre dos series de un mismo ejercicio de fuerza o entre dos ejercicios. En ese tiempo de descanso, no hay que estar descansando, sino que se puede aprovechar para hacer uno o varios ejercicios de movilidad de la misma parte del cuerpo con la que se ha hecho el ejercicio de fuerza.

¿Con qué frecuencia semanal (número de veces por semana) hay que realizar los ejercicios de fuerza muscular?

La recomendación general para el ejercicio de intensidad moderada es que se hagan ejercicios de fuerza 2 días por semana, en días no consecutivos. Entrenando la fuerza solamente dos veces por semana, tendremos mucho tiempo de recuperación y más ganas de entrenar que si lo hacemos 3 a 5 días por semana.

¿Cómo se puede progresar?

Es importante empezar el programa de ejercicio con pesos ligeros, hasta aprender a realizar correctamente cada ejercicio. Después conviene tener en cuenta lo que se ha indicado sobre el número de repeticiones máximas que se podrían hacer hasta el agotamiento. Cuando se ve que se podrían hacer más de 20 repeticiones seguidas de un ejercicio, conviene aumentar el peso que se levanta en un 5% o hacer un ejercicio de más dificultad.

¿Qué precauciones se deben tomar cuando se hace un ejercicio de fuerza muscular?

Es muy importante tener siempre presentes las siguientes recomendaciones:

1. Realizar la valoración previa. 

2. Lo más importante es aprender a respirar correctamente mientras se hace un ejercicio de fuerza. Respirar correctamente quiere decir que mientras se esté haciendo la contracción muscular hay que espirar (echar el aire), e inspirar (coger aire) cuando se vuelve a la posición iniciar. Por ejemplo, si vamos a hacer el ejercicio de levantarnos y sentarnos en una silla, habrá que echar el aire mientras nos levantamos y cogerlo mientras nos sentamos. Conviene prestar mucha atención a la respiración, porque la tendencia habitual es a respirar en sentido opuesto al señalado.

3. Como se ha señalado anteriormente, hay que ser muy cuidadoso con la elección de la intensidad del ejercicio. El peso idóneo a utilizar es aquel con el que el sujeto se agotaría al realizar a ritmo vivo entre 8 y 20 repeticiones seguidas de ese ejercicio. Si se observa que se podrían hacer más de 20 repeticiones seguidas, quiere decir que el ejercicio es demasiado suave y que hay que aumentar el peso o el grado de dificultad. Si por el contrario el sujeto se agota antes de hacer 8 repeticiones, quiere decir que ese ejercicio es demasiado intenso y que hay que disminuir el peso o el grado de dificultad del ejercicio.

4. No hay que hacer un ejercicio si produce dolor, ni agotarse.

5. Tener siempre presente las precauciones que se señalaban para los ejercicios de resistencia.

¿Se puede explicar con detalle los principales ejercicios de fuerza muscular más recomendables?

Los ejercicios recomendados se han dividido en función del grupo muscular al que van dirigidos. Se presentan ejercicios para los músculos del miembro superior (brazos, hombros y pecho), para los músculos de miembro inferior (muslos, glúteos y pantorrilla) y para la musculatura del tronco (abdominales y parte inferior y superior de la espalda). Asimismo, para un mismo grupo muscular se presentan dos tipos de opciones:

Opción A: Ejercicios que utilizan el peso del propio cuerpo, o pequeños pesos adicionales, objetos caseros de 1 a 3 kilogramos, como puede ser una caja de un litro de leche o una caja de detergente.

Opción B: Ejercicios que utilicen máquinas de musculación.

Si por cualquier motivo no disponemos de un gimnasio con máquinas de musculación o simplemente decidimos realizar los ejercicios con el propio peso de nuestro cuerpo. ¿Qué ejercicio de fuerza debo elegir?

En estos casos cuando se empiece un programa de ejercicio, será muy importante elegir el ejercicio más recomendado que para nuestro nivel inicial de condición física. Elegir un ejercicio de más intensidad puede ser perjudicial porque entonces no estaremos haciendo ejercicio de intensidad moderada.

Programas de Ejercicio FísicoEn la opción A se presentan 4 alternativas de ejercicios de fuerza para fortalecer los músculos de las extremidades inferior y superior. Las 4 figuras (a, b, c y d) muestran ejercicios con diferentes grados de dificultad, empezando por el más fácil (a) y terminando por el más difícil (d). Sólo tendremos que hacer UNO de los ejercicios: El que nos agotaría haciendo entre 8 y 20 repeticiones. En el caso de que podamos hacer más de 20 repeticiones, este ejercicio sería demasiado suave para nuestro nivel de condición física y deberíamos escoger otro de más intensidad. En el caso de que no podamos hacer un número mínimo de 8, la intensidad de este ejercicio puede ser perjudicial porque entonces no estaremos haciendo ejercicio de intensidad moderada. Cuando con el ejercicio que hayamos escogido, en función de nuestro nivel de fuerza, podamos realizar el número máximo de repeticiones y series que se señalarán en el programa de ejercicio, este ejercicio no será suficiente estímulo para continuar desarrollando la fuerza y estaremos preparados para cambiar de nivel y realizar otro de más intensidad: por ejemplo, pasaremos el (a) al (b), o si estamos haciendo el de más intensidad (d), haremos el mismo ejercicio pero añadiendo pesos adicionales de 1 a 3 Kilogramos. Si aun y todo, el ejercicio (d) con pesos adicionales de 3 Kilogramos es demasiado fácil (podemos hacer más de 20 repeticiones seguidas), la única manera de seguir mejorando nuestra fuerza será haciendo ejercicios con máquinas de pesas.

 Ejercicios para fortalecer la    musculatura del miembro    superior

 Ejercicios para fortalecer la    musculatura del miembro    inferior

 Ejercicios para fortalecer la    musculatura del tronco y    espalda
 
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16 diciembre 2011 5 16 /12 /diciembre /2011 13:29

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Los beneficios de la práctica deportiva y tabla comparativa

Quienes practican deporte con regularidad mejoran su estado de salud y su calidad de vida, porque la realización regular y sistemática de una actividad física adecuada para las circunstancias particulares de cada persona, es sumamente beneficiosa para la prevención de enfermedades y para el desarrollo y rehabilitación de la salud, además de un medio excelente para mejorar el equilibrio personal y reducir el estrés.

A nivel físico:

  • Elimina grasa y previene ante la obesidad
  • Previene ante enfermedades coronarias
  • Mejora la capacidad respiratoria
  • Disminuye la frecuencia cardiaca en reposo
  • Favorece el crecimiento.
  • Mejora el desarrollo muscular.
  • Combate la osteoporosis.

A nivel psíquico:

  • Tiene efectos tranquilizantes y antidepresivos.
  • Mejora los reflejos y la coordinación.
  • Aporta sensación de bienestar.
  • Elimina o reduce el estrés.
  • Previene el insomnio y regula el sueño.
  • Estimula la iniciativa.
  • Canaliza la agresividad.
  • Favorece el autocontrol.
  • Nos enseña a aceptar y superar las derrotas.
  • Nos enseña a asumir responsabilidades y a aceptar las normas.
  • Favorece y mejora la autoestima
  • Nos enseña a ser disciplinados

Cada persona necesita realizar algún tipo de ejercicio físico para mejorar los aspectos que más le interesen. En este sentido, un ejercicio saludable debe cumplir una serie de requisitos:

  • Ser personalizado y de fácil comprensión para quien lo practique.
  • Que la iniciación comience por los niveles de intensidad más bajos.
  • Que en su ejecución intervenga el mayor número posible de músculos y articulaciones.
  • Que se practique dos o tres veces por semana, y al menos durante 30 minutos en cada sesión.

Cómo sacar el máximo rendimiento a su trabajo en el gimnasio:

  • Busque estímulos para la práctica habitual del ejercicio físico. La regularidad es el secreto de la forma física, pero asegúrese de no sobrecargar su organismo.
  • Reflexione sobre su capacidad y condición física para adecuarse a la actividad elegida y establecer la intensidad de su práctica.
  • Déjese asesorar por especialistas, tanto en el aspecto deportivo como en el médico. El mejor ejercicio es el que combina el trabajo cardiovascular o aeróbico con una puesta a punto muscular.
  • Comience por una actividad física moderada tres días a la semana de forma alterna. La duración más recomendable, sobre todo en los primeros días, es de entre 20 y 30 minutos de ejercicio aeróbico.
  • Inicie las sesiones con ejercicios de calentamiento para preparar al cuerpo para un esfuerzo mayor. El calentamiento disminuye el riesgo de lesiones.
  • Empiece los ejercicios lentamente y aumente la velocidad de forma gradual.
  • Respire de forma controlada. Aspire al ponerse en tensión y espire al relajarse. No retenga aire en los pulmones mucho tiempo.
  • - Beba agua antes, durante y después del ejercicio. Evitará la deshidratación y los calambres musculares.
  • Termine la sesión con estiramientos y relajación. Los ejercicios de estiramiento estimulan la circulación periférica y ayudan a devolver los músculos a su estado inicial.
  • Las prendas más adecuadas son las de licra o algodón. Unas zapatillas deportivas adecuadas y unos guantes (si se van a hacer pesas) completan el equipo.
  • Usar la sauna una o dos veces por semana ayuda a eliminar la sensación de fatiga, relaja e hidrata la piel, pero quienes tienen la tensión baja deben limitar el tiempo de exposición.
  • Lo mejor es combinar actividades que potencien los distintos grupos musculares con las cardiovasculares. Nuestro músculo más importante es el corazón.
  • En los aparatos de peso, comience casi sin peso ya que al principio hay que aprender el gesto técnico y mantener la postura correcta durante toda la actividad. Además, hay que comenzar haciendo muchas repeticiones para ganar en resistencia.

Ser constante, la clave

Las razones que provocan esta falta de constancia son varias y de diversa naturaleza. Los primeros esfuerzos se ven recompensados rápidamente con un mayor tono físico, pero el problema surge cuando el cuerpo tarda más tiempo en mostrar esos resultados tan deseados. Esta es una de las razones más comunes que suponen el abandono de la cita con el gimnasio.

Consejos para mantener el hábito:

  • Plantearse objetivos a corto plazo y metas que se puedan cumplir. A medida que se superan los primeros ejercicios, los estímulos también crecen.
  • El apoyo del entorno social de quien acude a un gimnasio es muy importante: deben hacerle notar que la práctica deportiva le está suponiendo un beneficio físico y psicológico.
  • El ejercicio en grupo es muy recomendable para mantener el hábito, ya que se hace más llevadero, se refuerzan los vínculos sociales y aumenta la sensación de compromiso: no podemos fallar a los compañeros

¿Qué hacer en el gimnasio?

La llegada de un cliente a un gimnasio implica necesariamente una información de las actividades y servicios que se ofrecen. Sin embargo, a menudo, la información facilitada conduce a la confusión y desorientación del usuario. Esto es debido a que en cada gimnasio muchas de las actividades tienen nombres diferentes a los del resto de establecimientos.

Por citar un ejemplo, la actividad realizada en una bicicleta estática dirigida por un monitor y apoyada por la música, recibe nombres tan dispares como: "Fit Bike", "Spinning", "Ciclismo Indoor", "Hot Cycling", "Fit Spin", "Spin Bike", "Ciclo Bike" o "Ciclo Indoor"

Estas diferentes denominaciones de las actividades llevadas a cabo dentro de cada gimnasio son debidas a que gran parte de ellas son conceptos protegidos por la ley de registros y marcas internacional. Por supuesto, la utilización de estos nombres por parte de un gimnasio implica que éste paga derechos y cánones: el monitor debe realizar una serie de cursos, pagando por ellos y, además, utilizar los equipamientos (máquinas, música, etc) facilitados por esa marca.

Sin embargo, en la mayoría de las ocasiones, la actividad sigue siendo la misma o similar, lo único que cambia es el nombre que recibe en cada gimnasio.

Entre las actividades que se pueden realizar en un gimnasio destacan:

  • Aeróbic: basado en ejercicios físicos estructurados y secuenciados, acompañados por ritmos musicales con la finalidad de lograr una mejora cardiovascular siguiendo una coreografía. Aumenta y desarrolla la resistencia muscular, la velocidad, la flexibilidad, la coordinación, la agilidad y la relajación. Además, permite una mejora de los huesos en cuanto a su resistencia. A partir del aeróbic se han desarrollado técnicas, actividades y disciplinas diferentes: jazzaerobic, aeróbic latino, aerodance, funk, etc.
  • Método Pilates: programa que fomenta la flexibilidad y la movilidad de los miembros y fortalece la musculatura. Al igual que el yoga y otras prácticas "mente-cuerpo", obliga a concentrarse en la respiración, olvidándose del stress diario. Más que un ejercicio, consiste en una serie de movimientos destinados a mejorar y disminuir los dolores de espalda y otras articulaciones, fomentando su flexibilidad y fortaleciéndolas.
  • Fitness acuático: combinaciones de ejercicios físicos dentro del agua que suponen una mejora de la condición física en general. Así, se mejora la circulación sanguínea, mejora las funciones cardíacas y pulmonares, mejora de la actividad articular, la coordinación de movimientos, etc. Hay 2 modalidades: el aquaerobic y el aquagym, ambas disciplinas se desarrollan en piscinas de poca profundidad (el agua llega a la altura del pecho). El aquaerobic consiste en ejercicios de aeróbic dentro del agua, al ritmo de la música. Recomendado para personas con sobrepeso o con problemas de espalda o rodilla. En el aquagym, los ejercicios se concentran más en la tonificación muscular, en las repeticiones y el uso de diferentes materiales (pesas, pelotas, etc). Recomendado para personas con problemas traumatológicos, articulares o musculares. Una tercera modalidad de reciente aparición es el aquastep, aeróbic en el agua con steps (escalones).
  • Spinning o ciclismo indoor: actividad realizada sobre una bicicleta estática siguiendo el ritmo marcado por un monitor y con la música como elemento motivante. El pulsómetro que controla la frecuencia cardiaca del practicante.
    Tras un periodo de calentamiento, se simula un viaje a través de carreteras y parajes diferentes. El pedaleo no tiene interrupción y los participantes aumentan y disminuyen el ritmo, variando el nivel de esfuerzo y cambiando de postura en la bicicleta. El monitor tiene un papel esencial: debe dirigir y controlar totalmente al grupo, recurriendo estímulos que motiven a los usuarios.
  • Step: reiterados ascensos y descensos de una plataforma o escalón (algunas de altura regulable para generar distintos niveles de resistencia), al compás de la música.
  • Body puma: combinación de ejercicios de aeróbic con pesas (ajustables en peso) al ritmo de la música destinados a aumentar la fuerza y resistencia muscular y reducir el volumen de grasa corporal.
  • Body balance: combinación de disciplinas orientales con métodos como el Pilates. Se mejora el equilibrio, la fuerza y la armonía en la respiración.
  • Body combat: combinación de movimientos del boxeo de disciplinas orientales. No existe contacto. Se trabajan resistencia, fuerza, flexibilidad y agilidad.
  • GAP: ejercicios para trabajar de intensamente glúteos, abdominales y piernas.
  • Stretching: estiramientos cuyo objetivo es el desarrollo y mejora de la elasticidad y movilidad articular.
  • Circuito: sistema básico de entrenamiento, que consiste en ejercitar todos los grupos musculares en una misma sesión realizando un ejercicio para cada uno de ellos con intervalos de descanso de entre 30 y 60 segundos.
  • Fitness training: variedad de ejercicios ayudados de material diverso (step, mancuernas, barras, colchonetas, gomas, etc) y acompañado de música.
  • Artes marciales: su práctica desarrolla la agilidad, la velocidad, la fuerza, los reflejos y la flexibilidad. Destacan: judo, taekwondo, karate, aikido, kung fu.
  • Aerotaebox o aerobox: combinación de técnicas y movimientos de aeróbic, taekwondo y boxeo. Las sesiones cuentan con la misma estructura de una clase de aeróbic, realizándose movimientos y ejercicios al ritmo de la música.
  • Kick boeing: técnica que combina golpes y movimientos de manos y piernas de forma reglamentada, lo que permite su práctica sin riesgos de lesiones graves. Es una actividad con gran desgaste de energía en cortos intervalos de tiempo.
  • Tae box: combina taekwondo, karate, boxeo, ballet y hip-hop con algunos movimientos básicos de aeróbic.
  • Cardio Kick boeing: combina artes marciales (karate, kick boxing, defensa personal) y boxeo, con ejercicios de entrenamiento aplicados a una clase colectiva de fitness y aeróbic.
  • Body Combat: ejercicio de fuerza, flexibilidad y resistencia. Es un entrenamiento aeróbico que combina y adapta movimientos y posiciones de varias disciplinas de autodefensa (karate, boxeo, tai-chi, taekwondo y full contact).
  • Capoeira: arte marcial en el que la música marca los movimientos entre dos contrincantes. Para el cuerpo es un ejercicio aeróbico de gran resistencia física y para la mente es un trabajo de agilidad, ya que se debe improvisar y encontrar soluciones rápidas ante el ataque.
  • Aikido: arte marcial japonés no violento y basado en utilizar la propia energía para controlar y alejar al oponente. Se pone gran énfasis en el movimiento.
  • Yoga: equilibra los cuatro sistemas principales del cuerpo: nervioso, arterial, linfático y energético. Se trata de un buen complemento a la práctica deportiva ya que aumenta la fuerza y la flexibilidad. Además, mejora trastornos funcionales como la taquicardia, el insomnio o los síntomas de la depresión.

Cómo elegir un buen gimnasio

  • No se apunte a un gimnasio que queda lejos de su casa o su lugar de trabajo.
  • Visite las instalaciones y compare los precios antes de decantarse por un centro u otro.
  • Considere la amplitud de horarios y si estos se adaptan a su disposición de tiempo libre. Compruebe si abren los fines de semana y si permanece abierto a mediodía, así como a qué hora cierra por las noches.
  • Valore las actividades deportivas que puede desarrollar en el gimnasio. Compruebe que el gimnasio ofrece una variedad de actividades suficiente (clases, pistas de squash, escalada, piscina, y otras muchas), así como si ofrece servicios relacionados con la salud y la estética (masajes, sauna, zona de aguas, etc). Otros servicios a tener en cuenta: tienda, cafetería, restaurante, alquiler de toallas y taquillas, servicios médicos, etc.
  • Antes de apuntarse, realice una completa visita a todas las instalaciones, compruebe la diversidad y calidad de equipos y máquinas (que se encuentren en perfecto estado y que su movimiento sea uniforme), de forma que permitan desarrollar ejercicios aeróbicos y de fuerza.
  • Confirme que existe el número suficiente de aparatos, de forma que no se produzcan esperas debido a que hay pocos aparatos o demasiados usuarios deseando utilizarlos.
  • Asegúrese de que el gimnasio cumple con todas las condiciones exigibles de limpieza e higiene. Compruebe que vestuarios, zonas de ducha y el resto de instalaciones mantienen un estado de máxima limpieza, con adecuada iluminación y ventilación.
  • El monitor debe enseñarle cómo funciona cada aparato y comprobar que ha entendido perfectamente el circuito diario que debe realizar. Es muy recomendable que tenga la titulación adecuada (licenciado en educación física, título de entrenador deportivo, etc). Pregunte por las titulaciones de los monitores y compruebe que su número sea suficiente para el número de usuarios registrados en el gimnasio.
  • Pregunté en cada centro en qué consiste cada actividad de las que ofrece. Muchas de ellas tienen nombres diferentes a los de otros gimnasios, porque no son nombres genéricos sino marcas registradas.
  • Pregunte si le va a hacer una evaluación médico-deportiva: toma de presión arterial, frecuencia cardiaca, prueba de esfuerzo y mediciones de talla, peso, masa ósea, magra y grasa. Si el usuario sufre lesiones o patologías, los ejercicios deberán ser diseñados específicamente para él. Por ello, es conveniente que el gimnasio disponga de gabinete médico y que se realicen exámenes médicos a los usuarios.

TABLA COMPARATIVA

Nota final: Media ponderada de las notas de las 4 variables (horarios y tarifas + Atención al cliente + estado instalaciones + servicios).

Relación calidad/ precio: Nota final entre precio de los gim.s (mensualidades y matrícula).

PRECIOS Y TARIFAS DE LOS GIM.S
Cobran matrícula (según folleto) Carecen de tarifas diferentes en función del horario Obligan a la domiciliación del recibo Impiden la entrada a los no socios (entrada pagada) Carencen de descuentos (estudiantes, jubilados...) No mantienen las tarifas expuestas
Porcentaje 75% 75% 52% 44% 24% 18%
Valoración Muy Mal Muy Mal Mal Regular Bien Bien
No explica qué titulación tienen los monitores No hacen examen médico No disponen de seguro médico No tienen servicios médicos No se interesan por el estado físico del cliente Permiten entrada a niños menores de 10 años Atención incorrecta al cliente No tienen expuesto cartel de hojas de reclamaciones
Porcentaje 31% 79% 97% 75% 64% 11% 15% 65%
Valoración Aceptable Muy Mal Muy Mal Muy Mal Mal Muy Bien Muy Bien Mal
Mala apariencia general Mal estado de los vestuario No hay suelo antides. en los vestuario Suelo del gim. en mal estado Maquin. y equip. anticuados Escasa ventil.
Porcentaje 5% 3% 14% 12% 9% 22%
Valoración Excelente Excelente Muy Bien Muy Bien Muy Bien Bien
Escasa ilumi. No hay ilumi. natural Carecen de extintores señalizados No hay salidas de emerg. señalizadas Se observan peligros
Porcentaje 5% 45% 12% 54% 54%
Valoración Excelente Mal Muy Bien Mal Excelente
No disponen de taquillas en el vestuario No disponen de agua en las salas No ofrecen más de 3 activ. No disponen de sauna No disponen de jacuzzi No disponen de baño turco No disponen de servicio de masajes No organizan activ. en el exterior
Porcentaje 13% 61% 26% 18% 27% 75% 49% 80%
Valoración Muy Bien Muy Mal Bien Muy Bien Bien Muy Mal Regular Muy Mal
Horarios y aspectos relacio. con las tarifas Atención al cliente y asesoramiento Estado de las instalaciones Servicios ofertados Nota final Relación calidad/ precio
A Coruña Mal Aceptable Aceptable Mal Regular Regular
Barcelona Aceptable Mal Bien Bien Aceptable Regular
Bilbao Aceptable Aceptable Muy bien Bien Bien Regular
Burgos Regular Regular Aceptable Aceptable Aceptable Regular
Cádiz Muy Mal Mal Muy bien Mal Mal Regular
Castellón Aceptable Mal Regular Regular Mal Aceptable
Madrid Bien Mal Muy Bien Bien Aceptable Bien
Málaga Aceptable Mal Muy Bien Regular Regular Regular
Murcia Muy Mal Regular Bien Regular Regular Aceptable
Pamplona Regular Regular Bien Aceptable Aceptable Aceptable
San Sebastián Aceptable Mal Bien Aceptable Regular Aceptable
Valencia Aceptable Mal Bien Regular Regular Regular
Vitoria Aceptable Aceptable Muy Bien Muy Bien Bien Regular
Total Regular Mal Bien Aceptable Regular Regular
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16 diciembre 2011 5 16 /12 /diciembre /2011 13:08

Los expertos señalan a la práctica habitual de actividad física como la ayuda fundamental para un envejecimiento saludable

La práctica de actividad física diaria y una adecuada alimentación contribuyen a que las personas de edad avanzada tengan un envejecimiento saludable, que les permita cumplir años con un buen estado físico y mental. Los especialistas insisten en la importancia de promocionar los beneficios del ejercicio físico y llevar una vida activa. Y cuanto antes se empiece, mejor, ya que inculcar estilos de vida saludable desde la edad escolar significa una garantía de salud en la edad adulta.

Realizar ejercicio físico beneficia a todo el organismo: a la fuerza ósea, la fuerza muscular, la flexibilidad del esqueleto, el estado motriz y el del metabolismo. También sacan partido de ello la función cognitiva y la salud mental, entre otras. Ya en 1995, un grupo de expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) señalaba los efectos positivos de la actividad física sobre la salud e indicaba que un estilo de vida sedentario era factor de peso para desarrollar enfermedades.

A medida que se cumplen años, hay una inherente disminución de la actividad física y, a menudo, a consecuencia de esta reducción, se desarrollan enfermedades que se tornan crónicas. Se crea un círculo difícil de romper: las dolencias provocan discapacidad que limita el movimiento y esto agrava, a su vez, la evolución de la enfermedad. Por este motivo, un mayor nivel de actividad física ayudaría a prevenir muchos de los efectos negativos del envejecimiento sobre la salud y, algunas veces, es el mejor camino para conseguir una mejoría.

Son muchas las investigaciones que señalan al ejercicio físico como un factor positivo asociado a la salud y la calidad de vida de los mayores. Este incrementa su nivel de independencia, incluso, en aspectos económicos, ya que a mayor salud, menores gastos sanitarios.

El ejercicio como prevención de enfermedades

El ejercicio físico mejora la salud y la calidad de vida de los mayores e incrementa su nivel de independencia

La práctica reiterada de ejercicio físico es una de las terapias más importantes para retrasar el envejecimiento, según apuntaba Marcela González-Gross, profesora en la Facultad de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte-INEF de la Universidad Politécnica de Madrid, en un simposio organizado por la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC) en el 2º Congreso Mundial de Nutrición y Salud Pública celebrado el año pasado en Oporto (Portugal).

Según esta especialista, "la actividad física tiene un impacto positivo en la prevención y tratamiento de enfermedades como la osteoporosis, ciertos tipos de cáncer, obesidad, enfermedades cardiovasculares, y en el bienestar mental y en el apetito de las personas mayores". Una persona activa, además, tiene más fuerza, más flexibilidad y mejor coordinación que quienes no realizan ejercicio físico. En pocas palabras: están más en forma".

Ejercicio físico y bienestar psicológico

Son bien conocidos los beneficios que aporta la práctica aeróbica en todo el organismo: incrementa la elasticidad, la flexibilidad, la estabilidad postural y mejora el nivel de percepción. De este modo, previene las temidas caídas, fortalece el corazón y mejora la circulación sanguínea, así como la respuesta cardiovascular ante situaciones de estrés, además de aumentar la capacidad pulmonar. No obstante, estas mejoras van más allá de la parte física.

La mayoría de los expertos en salud mental coinciden en que la práctica de cualquier tipo de actividad deportiva es uno de los tratamientos psicológicos más efectivos, tanto en términos de salud como en costes económicos. Los datos de los últimos estudios apuntan que las personas activas tienen un 40% menos de posibilidad de padecer síntomas depresivos, comparados con quienes tienen una forma de vida sedentaria. Incluso, se utiliza como parte del tratamiento.

A la vez, realizar deporte de forma habitual reduce la ansiedad y el estrés y sus consecuencias (irritabilidad y mal humor); incrementa la capacidad de saber plantear y afrontar metas realistas; mejora el aprendizaje, la concentración, la memoria y el estado de alerta; aumenta la autoestima (al mejorar la imagen corporal) y desarrolla el espíritu de superación; libera endorfinas que proporcionan sensación de placer y bienestar; brinda entretenimiento y diversión; y aporta herramientas para aprender a superar el fracaso.

'ACTÍVATE, ACONSEJA SALUD'

Con el objetivo de promocionar la salud con la práctica del ejercicio físico en el ámbito de atención primaria, el Consejo Superior de Deportes, junto con la Fundación para la Formación de la Organización Médica Colegial (FFOMC) y en colaboración con el Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad y la Agencia Española de Seguridad Alimentaria (AESAN), han puesto en marcha el curso "Actívate, Aconseja Salud". Este programa se dirige a profesionales de la salud implicados en la prevención y el tratamiento en personas con factores de riesgo y enfermedades crónicas.

El sedentarismo, la obesidad, promoción y prescripción de actividad física serán algunos de los temas que se prevé tratar para que tanto médicos, enfermeras como fisioterapeutas emitan consejos de actividad física saludable en las personas sedentarias, obesas o con factores de riesgo que implican un aumento de las posibilidades de contraer una enfermedad.

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